El Propósito
Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas. (Deut. 6:6-8)
¿Por qué educar a mis hijos en casa?
Muchos padres cristianos están comprometidos con la educación en el hogar. Su motivación primordial es la convicción de que esta es la voluntad de Dios para su familia. Se preocupan por el entrenamiento espiritual y formación de carácter como también por el bienestar social y académico de sus hijos.
Después de tomar la decisión, vas a ver que hay otras ventajas también, como las siguientes:
* Hay oportunidad de entrenamiento espiritual y presentación de una perspectiva bíblica de todas las materias académicas.
“El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia” (Prov. 9:10).
* La educación en el hogar aprovecha tiempos de calidad para entrenar e influir en los niños en todas las áreas en una forma integrada.
* A cada niño se le da atención individual y se le suplen sus necesidades específicas.
* Los padres pueden minimizar influencias destructivas tales como tentaciones diversas, falsas enseñanzas y la presión negativa de grupo que proviene de la escuela común.
* Los niños aprenden a respetar a sus padres como maestros.
* La familia experimenta unidad, acercamiento y aprecio unos por otros al pasar más tiempo trabajando juntos.
* Dentro del ambiente seguro de su propio hogar los niños adquieren confianza y la capacidad de pensar en forma independiente, al estar alejados de compañeros que los presionarían para conformarse a ellos.
* Los niños tienen tiempo para explorar nuevas áreas de interés, pensar y jugar.
* Se mejora la comunicación entre grupos de distinta edad. (¡No tiene miedo hablar con adultos!)
* La instrucción personalizada ayuda a cada niño a realizar su máximo potencial educativo.
* La flexibilidad de horarios permite adecuarse a los tiempos de trabajo y vacaciones del padre y provee tiempo para muchas actividades.
¿Están calificados los padres para enseñar a sus hijos?
Tú conoces a tus hijos mejor que nadie y tienes el mayor amor y cuidado por ellos. Tú tienes, además, la responsabilidad más directa y de largo plazo sobre tus hijos ante Dios, quien manda a los padres enseñar a sus hijos su Palabra, que es lo más importante que aprenderán (Dt. 6:6-7). Didácticamente, la instrucción individualizada es muy superior a la del aula, en la que el maestro intenta satisfacer las necesidades de muchos alumnos que están en diferentes niveles de aprendizaje. No necesitas saber todo para poder enseñar, porque hay muchos recursos para ayudar – los textos, el internet, videos, libros, etc. Tu ejemplo y entusiasmo al aprender con tus hijos los motivará y alentará muchos más que el aparentar saberlo todo.
¿Cuánto tiempo se requiere para educar a los hijos en el hogar?
La educación en el hogar requiere dedicación de tiempo, pero no tanto como se podría pensar. El tiempo requerido varía según los métodos utilizados, las edades de los niños, y a cuantos niños de la familia se les está enseñando. La instrucción académica podría empezar con media hora para los grados inferiores y gradualmente alagarse hasta varias horas de instrucción más estudio independiente para grados superiores.
¿Cómo podemos instruir a varios niños a la vez?
Las materias como Biblia, ciencias naturales, historia, y literatura, que no dependen de conocimientos o habilidades previos indispensables, pueden impartirse a niños de varios grados a la vez. Las lecciones pueden presentarse en forma más amplia con explicaciones que ayuden a todos los niños a entender. Los alumnos mayores pueden hacer gran parte de sus trabajos solos.
¿Qué de la socialización?
Este es probablemente sea el aspecto en el que existe mayor confusión con respecto a educación en el hogar. La opinión popular de por sentado que los niños necesitan de interacción con un grupo de compañeros de su edad para poder adquirir habilidades sociales. Sin embargo, existe la opinión contraria, sostenida por muchos, de que el contacto prolongado con compañeros de la misma edad en la niñez puede causar una dependencia negativa de los compañeros. Es más probable que los niños sean influenciados por la mayoría de sus compañeros que el que sean un buen testimonio entre ellos.
“No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Cor. 15:33).
Los niños que reciben su educación fuera del hogar pueden fácilmente aceptar los valores de sus compañeros y maestros como superiores a los de sus padres.
¿Qué materiales están disponibles?
Los educadores en el hogar pueden valerse de materiales cristianos de calidad, preparados para escuelas cristianas. También se están creando materiales nuevos, o se están adaptando especialmente para uso en el hogar. Para una lista compleja de proveedores, fijate en los “Recursos.”
¿Qué métodos se emplean en la educación en el hogar?
Los métodos dependen en las edades de los alumnos, la materia, cuantos alumnos hay, los estilos de aprendizaje, el tiempo disponible y las habilidades o necesidades de tus hijos. Se puede elegir o combinar los métodos clásicos, los métodos de principios, los estudios por unidades y las experiencias vividas.
¿Cómo Comienzo?
Lo primero es relajarte y disfrutar la experiencia. No te apresures, y tratás de no sentirte intimidado. Tomás un día a la vez, y un paso a la vez. Vos te darás cuenta de la mejor manera, horario, currículo y la enseñanza para tu familia. Con un poco de investigación, orientación y consejo de otros, sentimientos de miedo pasan rápidamente.
Estas son algunas sugerencias para ayudarte empezar:
1. Busquen al Señor y Su voluntad para tu familia.
2. Lleguen a un acuerdo como esposos en su decisión de educar en el hogar.
3. Investigar el tema de la educación en el hogar, leyendo uno o dos libros sobre el tema. Además, conozcan e interactúan con familias que instruyen en el hogar y que tienen más experiencia.
4. Comunicarte con otras familias para enterarte de grupos locales de apoyo, actividades y publicaciones.
5. Pongas en orden tu vida y tu hogar mediante el establecimiento de la disciplina en tus hijos y de tu propio uso del tiempo. Además, consideras la posibilidad de deshacerte de pertenencias de poco uso para dejar lugar para materiales educativos y espacio de estudio.
6. Eliges métodos y materiales educativos con los que te sientas más a gusto al empezar, y que serían adecuados a las edades y al número de tus hijos. Si te sientes abrumado por las decisiones que debes tomar, quizás programa de estudios elaborado por alguna editorial de libros de texto, cuadernos de trabajo o estudios por unidades. Re-evalúa y experimenta con diferentes materiales y métodos y hacés ajustes conforme adquieras mayor experiencia con la educación en el hogar. A lo largo de este proceso educativo querrás, por supuesto, dar la más alta prioridad al desarrollo espiritual y la formación del carácter de tus hijos.
La educación en el hogar es un estilo de vida en el que el hogar es el centro de la vida y del aprendizaje. A través de la educación en el hogar, los padres pueden experimentar en forma singular su responsabilidad de criar a sus hijos en la disciplina y amonestación del Señor.





Cinturón – En la época del Antiguo Testamento, el centro de los sentimientos era el estomago (entonces, la cinturón). Hoy en día nosotros hablamos de nuestros sentimientos que fluyen del corazón.
Camisa – lo más básico de la ropa – Se quitaría la camisa y te la daría si te hiciera falta.
Zapatos – Ponerse en el lugar del otro.
Bufanda – algo chico, pero útil para aguantar el viento.
Gorra – Nos ayuda tolerar el sol, la lluvia… ¿Cuáles son las circunstancias que nos hace perder la paciencia?
Guantes – nos ayuda soportar/aguantar el frio, lavar la vajilla, trabajar duro
Chaleco salva vida – salva la vida de la muerte. En la misma manera, el perdón nos salva de la muerte espiritual. También, cuando tenés un chaleco salva vida, no tenés la carga del agua y el peso del cuerpo en el agua. Es como el perdón de otros o de Dios. Cuando recibís el perdón, es cómo alguien te saca una mochila llena de ladrillos de tus hombros. Si no conocés el perdón de Dios, sería muy difícil perdonar a otros.
Campera – “Pero el amor cubrirá todas las faltas” (Prov. 10:12). La campera, como el amor, cubre todo…
Aprenden a mostrar cariño a los hijos

Animar a los hijos cuando posible
La sociedad moderna defiende el divorcio al decir que los niños no tardarán en salir de él, y que puede ser mejor. Los padres piensan: “No puedo hacer que mis hijos sean felices si yo no soy feliz, pero nunca voy a ser feliz en este matrimonio.” Pero esto es egoísmo, no amor. Los matrimonios con problemas no necesitan el divorcio, sino aprender a llevarse bien.
¿Qué puede hacer cuando sus hijos adultos comienzan a alejarse espiritualmente? He visto a muchos padres heridos, desconcertados y sacudidos por los cambios repentinos y radicales espirituales en las vidas de sus hijos adultos. Me doy cuenta de que un día yo podría ser uno de ellos, y usted pude también.

Usé todo tipo de producto para matar los enemigos de mi jardín. Por fin, encontré la solución y maté todas…VICTORIA!!! (Lamentablemente, las hormigas tuvieron éxito en destruir muchas de las nuevas plantas.)


